jueves, 21 de marzo de 2013

En el dia Internacional de la poesía


Cuando llorar ya no es tan sencillo,
cuando llega el invierno y no estas conmigo.
Cuando siento tu desdén como siento el frío en mis manos,
cuando recuerdo tus besos calientes sin tener ya tus abrazos.

Cuando llorar ya no es tan sencillo,
ni aun y cuando junto mis historias tristes
y quiero hacer de ellas un ovillo.
Sacando un hilo para coser uno a uno los pedazos
que mi pasado hizo de mi,
y que el futuro reclama con ojos cerrados.

Cuando llorar ya no es tan sencillo,
y se siente un estallido de fuego en mis adentros.
Algo quemándome lentamente.
Una venda tapando mi boca, sin poderte nombrar.

Cuando llorar ya no es tan sencillo,
porque decir tu nombre es imposible.
No se puede nombrar lo que no existe,
ni se puede, así, callar lo evidente.

Cuando llorar ya no es tan sencillo,
un orgasmo que no llega se resigna
a perderse en el olvido y en la tibieza,
a olvidarse de si mismo y del cuerpo que lo reclama.

Cuando llorar ya no es tan sencillo
la respiración duele,
el latido del corazón golpea tu cuerpo
y el abrir y cerrar de tus ojos se vuelve una pena
de pestañas muy largas y lágrimas seducidas.

Cuando llorar ya no es tan sencillo,
la visión tan cruel y verdadera de tu realidad
se desliza entre mis dedos entumidos,
afanosos, torpes y encendidos.

Cuando llorar ya no es tan sencillo,
un teléfono timbra sin respuesta.
Un corazón se rompe sin palabras.
Una pagina se escribe en algún libro.



La foto no es mia...♥

jueves, 14 de marzo de 2013

Entre tu piel y mi piel


Vamos a quitarnos esta ropa,
que no quede nada interponiéndose 
entre tu piel y mi piel.
Vamos a tatuarnos nuestros besos.
Que queden para siempre perfilados en el cuerpo.
Vamos a marcarnos con estigmas,
que la noche nos sorprenda en un 
mágico rito de pasión y locura, de placer y desvarío.
Vamos a sentirnos uno a uno.
Como cientos de caricias en cauce desbocado,
como miles de cosquillas recorriendo nuestra espalda,
como mariposas escapando hacia el calor, hacia el delirio.
Ofrendemos nuestras noches a los dioses,
a la tierra, a nuestros antepasados.
Fundamos nuestros cuerpos en 
el suave abrazo de las horas.