domingo, 8 de noviembre de 2015

Sin Retribuciones

Te quiero. 
Sin esperar retribuciones,
porque al corazón le es natural
querer sin complicaciones.

Te quiero, sin bajas pasiones
sin posesión, sin títulos, sin nombres.
No espero nada a cambio,
tu sonrisa es suficiente,
tu cálido beso me enciende,
se cuela en las venas, me vuelve a la vida.
Te hace presente.

No entiende de atavismos sociales.
No entiende de moral,
ni de buenas costumbres.

Te quiero sin miedo.
Con todo en contra y sin futuro.
Como el árbol, casi muerto
que se ve a un mismo tiempo
renovado y devastado
por el cauce de un río desbocado
y sin control.
Así te quiero.

No poseo los derechos de esta foto