martes, 14 de junio de 2011

Leerte...


Leerte otra vez, es sentirte en mi piel nuevamente, es sentir el amor, la pasión y la desmesura mezcladas otra vez con la vergüenza, el miedo y la confusión. Y luego, solo dolor.
Leerte otra vez es intempestivo, como lo es caer de bruces al pavimento, de frente con todo el desconcierto, con toda la incomprensión de aquel momento. Con el río de pensamientos que pasan por mi cabeza, unos me señalan, otros me liberan.
Leerte otra vez es llorar por dentro, sin lágrimas, pero con un dolor que ni si quiera se puede expresar en palabras, es como un globo que se infla en tu pecho y que  solo te hace inclinarte, abrazar las rodillas, esconder la cara, buscar la oscuridad. Esconderte en la vergüenza sin saber porqué estar avergonzado.

Leerte otra vez es una tortura que me llega de vez en cuando. En esos momentos en que te extraño más, o en esos momentos en los que, como hoy, no festejo, sino conmemoro, las ruinas de nuestro ayer, efímero, caótico, casi imperceptible ante los ojos de alguien que no sea yo. Puesto que intuyo que no hay un pasado en tu historia que contemple el mismo "nosotros" del que hablo hoy.
Leerte hoy, al igual que ayer, al igual que mañana.
Ya vete, ya lárgate de aquí, te quiero tanto que te odio, te odio porque no me dejas amarte, porque te vuelves intocable, porque no me amaste como yo a ti.


foto: http://www.reproarte.com/files/images/S/scholderer_otto/brieflesendes_maedchen.jpg

lunes, 6 de junio de 2011

De lunas...

Y ha llegado Junio, pero ese mayo sigue aqui con esas lunas...


Luna Roja,
Luna de amor, luna de sangre.
Luna de todas las noches de un mayo febril
Luna de vino tinto
Luna de pieles ruborizadas
Luna de cobre, como tu piel cobriza.
Luna candente, como tu tiempo y tus besos
Luna de recuerdos y de soledades
Luna de ti.














Foto: Chris Kotsiopoulos

Ya no aguanto


Hoy jugué mi última carta.
No me queda nada más que hacer.
Mis lágrimas lo atestiguaron.
La verdad me ha hecho ceder.

Y quiero matarte dentro de mí y no puedo,
y quiero ahogarte en mil aguas y no dejas de flotar.
En esta rutina, en esta monotonía,
este salvajismo cotidiano que viniste a sazonar.

Ya no puedo, ya no aguanto.
A veces quiero vomitar, para ver si de a poquito
Te voy sacando de mis entrañas.

Intento dejar de pensarte
pero mi boca no te deja de nombrar.
¿Qué me hiciste?, ¿qué me hiciste?
¡Cómo logras herirme!
Y te llevo tan presente y hace siglos que te fuiste.

Ya no aguanto, quiero escaparme de mí.
Quiero gritar hasta quedarme muda.
Quiero llorar hasta secarme por dentro.
Quiero perder la razón, para ver si te pierdes con ella.

Ya no quiero este cuerpo porque dejo de ser mío
para volverse una huella de tu primavera en mi.
Y si escribo mis letras te encuentran,
y si canto mi voz te describe.
Ya no aguanto, me quiero volver loca...
Ya me quiero olvidar de tu boca.