lunes, 29 de noviembre de 2010

Un poema del 2005

SENSACIONES Y DESEOS


Todas las palabras que te quisiera decir,
tras el nudo en mi garganta se quedan escondidas.
Todas las caricias que han quedado reprimidas
se agolpan en mis manos deseosas de salir.

Las miradas de mis ojos te desean tímidamente,
van cargadas de esperanzas y llenas de tu luz.
Buscan llegar al fondo de tu alma y de tu mente,
buscan entrar en los sueños que tan solo sueñas tu.

Los besos que mi boca guarda en silencio
sienten la respuesta inexistente de tu ser
y el abrazo que tus labios no han de ceder
es la causa de la angustia que cada noche siento.

Las voces que tus oídos tienen miedo de escuchar
van al mismo ritmo que mi corazón puede latir,
y las nuevas sensaciones que hoy te niegas a sentir
son las mismas que tus manos no se atreven a explorar.

La embriaguez que me provoca el aroma de tu cuerpo
forma parte de los sueños que de noche cobran vida,
sueños en los que me amas, en los que borras heridas,
sueños que al despertar dejan su sensual recuerdo.

Llenas mi pensamiento con tus palabras y movimientos,
tus ojos son torbellinos que sacuden todo mi ser.
La idea de robarte un beso acecha mis pensamientos
y el deseo de sentir tu cuerpo hoy me hace estremecer.

domingo, 14 de noviembre de 2010

AUN ESTAS AQUÍ


Veo tus letras, imagino tu voz, 
y algo en mis adentros lucha contra mi misma.
Como si mi propia alma quisiera romperme en dos
y salir en busca de la tuya. A encontrarse, a conectarse.
Como alguna vez lo hizo hace ya muchos suspiros.

Mi mente me transporta a tu piel tan embustera, tan hechicera.
Donde encontré la música perfecta, el aroma a paraíso, el veneno de tu amor.
Y hoy te veo, tan distinto.
Bajaste del pedestal y sin embargo sigues en mis lienzos.
En mis líneas, en mis tardes y mañanas.
Como un simple mortal, y me esclavizas como un dios etéreo,
que decide si tengo paz, que decide si estoy en guerra.

Aun estas aquí entre mis silencios,
Con tu verde y con tu aliento, con tu risa y con tu miedo.
Jugando con mi calma, jugando con mis sueños.
Haciendo con mis ansias malabares divertidos.
Y quisiera contenerme pero sé que ya no puedo. 
Hace mucho que empezamos a jugar. Quizá es que no se perder.
Quizá es que siempre me has ganado.

Y aun estas aquí, y lucho contra mi misma,
para no tocarte, para no sentirte, para no seguirte amando y fingir que la vida sigue,
Para secar la lágrima que quiere escaparse
Cuando teniéndote tan cerca, nos separa un largo adiós.