domingo, 8 de noviembre de 2015

Sin Retribuciones

Te quiero. 
Sin esperar retribuciones,
porque al corazón le es natural
querer sin complicaciones.

Te quiero, sin bajas pasiones
sin posesión, sin títulos, sin nombres.
No espero nada a cambio,
tu sonrisa es suficiente,
tu cálido beso me enciende,
se cuela en las venas, me vuelve a la vida.
Te hace presente.

No entiende de atavismos sociales.
No entiende de moral,
ni de buenas costumbres.

Te quiero sin miedo.
Con todo en contra y sin futuro.
Como el árbol, casi muerto
que se ve a un mismo tiempo
renovado y devastado
por el cauce de un río desbocado
y sin control.
Así te quiero.

No poseo los derechos de esta foto



jueves, 29 de octubre de 2015

FRIDA

Para Friducha

Lo magnífico y lo que obsesivamente me atrae de Frida,
es que era como muchas de nosotras,
apasionada, real, sin pelos en la lengua,
enferma del cuerpo y del alma,
generalmente porque amaba
más de lo que "las buenas costumbres" permitían.

Con una pluma o un pincel ardiendo entre sus dedos,
le daba forma a la gloria o al tormento 
que dentro de sí convergía.
Eso es lo que me encantaba de Frida, 
era más que imperfecta. 
Y no lo escondía.

IMAGEN DE NICKOLAS MURRAY

jueves, 30 de julio de 2015

CENIZOS

Cuando los climas azotan el espíritu tanto como al cuerpo, los caminos vuelven a la vida gracias a un arbusto noble, que tiene una forma peculiar de amar....





Amar
con la humildad inigualable del cenizo,
que sin ostentación alguna,
embellece los caminos más agrestes,
esos que se creen estériles,
también aman al mundo al regalarle su color.

martes, 19 de mayo de 2015

seres humanos

a veces, y solo a veces
me gusta darme permiso
de no estar bien.
y eso también está bien.

darme permiso de mandar 
todo al carajo por una hora,
por un día, por un mes

a veces no me obligo
a sonreirle al mundo,
a buscar el color en los días grises
o a buscar el lado dulce de la vida

a veces también nos salpicamos
con nuestra propia mierda
y eso... también está bien.

a veces tenemos que dejarnos ser
seres humanos.

viernes, 13 de febrero de 2015

En el país de los pájaros

Me preguntas porqué vuelo.
Pero no te interesa volar.
Permíteme explicarte
Cómo se viven los días
acá en el país de los pájaros.

Primero tendrías que volar
Y sentir el viento contra tu rostro.
¡Ah!, Pero antes de volar,
necesitas crecerte unas alas,
esas que tan pronto como empiezan
a esbozarse en tu rígida espalda,
solo llegan a ser plumas
que no dejas madurar.

Después necesitas entregarte.
Permitir que te penetren
la espada del placer y del vacío,
el calor de la incertidumbre
y el desespero por tierra firme.

 Entonces te abres, te entregas.
Te desdoblas, te conectas.
Como flor, en búsqueda incansable
de calor de sol, de agua de lluvia,
de la brisa que engaña la piel.

Al final será imposible separarte, 
dejar de ser pájaro y ser persona otra vez.
Una vez que pruebas el vuelo,
una vez que dejas que el viento
entre en tus poros.
Se queda en ti. Se vuelve tú.

Y el pájaro se vuelve uno con el viento.
Pero el viento sigue siendo viento.

Y sigue haciendo a otros pájaros volar.





viernes, 30 de enero de 2015

Inundación

Solo encontramos palabras a medias, 
no pudimos hilar una historia ni con los ojos abiertos.
Pedazos de tiempo quedando regados, 
mientras estamos varados
en una estación a la que el tren nunca llega,
a pesar de escucharlo a lo lejos.

No tengo en mi bolsa, más moneda de intercambio
que mis sueños amarrados con los hilos de tu historia.
Cuatro soles que se asoman y deslumbran mis mañanas,
no son suficientes todavía para calentar este frío de mis entrañas
que solo se incrementa con el paso de los días en esta inundación.

Las aguas han empezado a subirme hasta el cuello.
Y todo mi pasado me mira, con ojos de animal medio muerto.
No me atrevo a mirarlo y solo hago como que no lo veo.
Incluso cuando lo escucho respirar bajo mi cama.

Quizá tan solo es que no veo donde inician y terminan tus miradas.
Quizá tan solo es la agonía de un invierno gris que no termina de iniciar.
Quizá solo estoy triste por la ausencia de mis sueños,
por la lluvia que no llega y por la muerte de tu voz.




"A salvo de la Inundación" - Alicia De la Campa.